Trampa turística

Después de haber pasado una noche durmiendo en una cama redonda y escuchando una batería de sonidos que lamentablemente voy a tardar mucho en olvidar, salí del hotel con mi mochila al hombro saludando alegremente a la perpleja recepcionista. Por suerte ya tenía donde pasar mi segunda noche: la casa de mi tío Miguel, que…

Del aeropuerto a quién sabe dónde

La meretriz de oriente, el París del este; ciudad de nuevos ricos, de plata mal habida, de indigentes y prostitutas. Se llama Shanghai y ostenta unos 20 millones de habitantes en 6300km. Para llegar a Shanghai desde Hong Kong me tuve que tomar un avión que rebozaba de gente eructando, roncando y escupiendo. A su…