El Suzhou auténtico

Una semana después de mi primer encontronazo con la cultura oriental ya me movía por Shanghai como pez en el agua. Había aprendido a decir “por favor”, “baño”, “cerveza” y  “arrolladito primavera” en chino; por lo tanto, consideraba que todas mis necesidades primarias estaban cubiertas. Ya estaba lista para dejar la casa de mi tío…

Trampa turística

Después de haber pasado una noche durmiendo en una cama redonda y escuchando una batería de sonidos que lamentablemente voy a tardar mucho en olvidar, salí del hotel con mi mochila al hombro saludando alegremente a la perpleja recepcionista. Por suerte ya tenía donde pasar mi segunda noche: la casa de mi tío Miguel, que…

Del aeropuerto a quién sabe dónde

La meretriz de oriente, el París del este; ciudad de nuevos ricos, de plata mal habida, de indigentes y prostitutas. Se llama Shanghai y ostenta unos 20 millones de habitantes en 6300km. Para llegar a Shanghai desde Hong Kong me tuve que tomar un avión que rebozaba de gente eructando, roncando y escupiendo. A su…