Cruzando la frontera

Cuando llegué a Pingxiang me encontré con un uruguayo pálido, ojeroso y visiblemente consternado. -“Este lugar es una pesadilla”, me dijo antes de que yo le pudiese hacer un comentario sobre su aspecto desgreñado y su cara de no haber dormido. Mientras caminábamos juntos el trecho que separaba la estación del control fronterizo, el uruguayo…

El pasaporte es mas importante que tu vida

El uruguayo tenía una obsesión con su pasaporte. No estoy segura que tipo de trauma tiene que tener uno para sentir que perder el pasaporte es casi tan trágico como perder un miembro. Lo cierto es que cada vez que llegaba a un hostel, el uruguayo guardaba el pasaporte y todos sus objetos de valor…

No hay mejor salsa

Viajar por China tiene una ventaja que es también una desventaja, dependiendo de cómo se la mire. Para mi, las grandes distancias que separan una ciudad de otra eran una gran desventaja, ya que mi plan era recorrer la mayor cantidad de lugares en el menor tiempo posible. Por lo tanto, un bus de 5…

El Uruguayo

– “Soñé que íbamos a la muralla China”. El uruguayo dormía en la cama de arriba del hostel que había sido mi casa durante los últimos meses. Todas las mañanas nos sonaba el despertador a las 7am para ir a trabajar y casi nunca hablábamos hasta después del primer café porque yo no consigo formular…

De rastafaris y cormoranes

Después de haber viajado durante 24 horas, con hambre, sed, sueño y padeciendo una mochila de 14 kilos cosida a la espalda, lo único que quería era encontrar una cama y un baño en condiciones. Pero en la calle nadie hablaba inglés y por la tanto nadie sabía indicarme donde dormir, donde comer, donde dejar…

Camino a Yangshuo

China no es un país para improvisar. Al mes de haber llegado ya había perdido varios trenes, había dormido en un telo por no tener a donde ir y había probado cualquier cantidad de animales exóticos por no entender el menú. Basta. No podía seguir así. Mientras viajaba en tren de Shanghai a Guilin, en el…

Suzhou, la revancha

Una fortuita alineación planetaria hizo que mi viaje épico por China coincida con el viaje épico por China de mis abuelos. Ellos habían arrancado desde Kuala Lumpur y ya estaban viajando por Asia hace varias semanas mientras yo abusaba de la hospitalidad de mis tíos. El punto de encuentro, por lo tanto, sería en Shanghai….

El Suzhou auténtico

Una semana después de mi primer encontronazo con la cultura oriental ya me movía por Shanghai como pez en el agua. Había aprendido a decir “por favor”, “baño”, “cerveza” y  “arrolladito primavera” en chino; por lo tanto, consideraba que todas mis necesidades primarias estaban cubiertas. Ya estaba lista para dejar la casa de mi tío…

Trampa turística

Después de haber pasado una noche durmiendo en una cama redonda y escuchando una batería de sonidos que lamentablemente voy a tardar mucho en olvidar, salí del hotel con mi mochila al hombro saludando alegremente a la perpleja recepcionista. Por suerte ya tenía donde pasar mi segunda noche: la casa de mi tío Miguel, que…

Del aeropuerto a quién sabe dónde

La meretriz de oriente, el París del este; ciudad de nuevos ricos, de plata mal habida, de indigentes y prostitutas. Se llama Shanghai y ostenta unos 20 millones de habitantes en 6300km. Para llegar a Shanghai desde Hong Kong me tuve que tomar un avión que rebozaba de gente eructando, roncando y escupiendo. A su…