Las dos caras de Hoi An

Comparado con Hué, Hoi An era un mar de gente, ruido, humo y gritos. Eran las dos de la mañana y todos los negocios, restaurantes y bares estaban abiertos como si fuesen las 8 de la noche. Las Neozelandesas tenían razón: este caos era exactamente lo que necesitaba para sacudirme las telarañas. Todavía con las…