Improvisando en Hué

No era la primera ni la última vez que el Uruguayo se olvidaba su pasaporte, pero definitivamente fue una de las más divertidas. Durante las primeras dos horas de viaje en bus hasta Hué, literalmente lloramos de la risa. Con lágrimas, hipo, dolor de panza, todo. Algo que El Uruguayo hacía muy bien era reírse…